Teoría Polivagal

La teoría polivagal no es una teoría neurocientífica nueva, se lleva desarrollando desde hace décadas, y el Yoga lleva toda su Tradición enseñando lo mismo. Sin embargo, no es tan conocida como se podría pensar. Y éste es el motivo de este artículo.

Según el Yoga, existen 72.000 Nadis, canales energéticos, de los cuales 3 son los principales. Estos son: Ida Nadi, correspondiente al lado corporal izquierdo y hemisferio cerebral derecho, entre otras cosas se encarga de la parte creativa y de descanso;
Pingala Nadi, correspondiente al lado corporal derecho, hemisferio cerebral izquierdo, que entre otras cosas se encarga de la parte lógica y analítica;  y Sushuma Nadi, canal central, correspondiente corporal con la médula espinal, trascendencia.

La teoría polivagal ha demostrado que el sistema nervioso autónomo (actual del ser humano) no se divide tan sólo en 2 ramas, simpática (activadora) y parasimpática (depresora), sino que se divide en 3 ramas, es decir, se comporta de 3 maneras: simpática, parasimpática dorsal, y parasimpática ventral (nervio vago ventral). Esto se debe a la secuencia evolutiva del nervio vago en el ser humano hasta hoy.
 (insertar foto anexa de los nervios vagos)
La rama simpática se corresponde con Pingala Nadi. La rama parasimpática dorsal con Ida Nadi. Y la rama parasimpática ventral, se corresponde en Yoga con el canal energético central, Sushuma Nadi, y con la cualidad (guna) de Sattva, correspondiente a la armonía, reflexión, paz, homeostasis.

Lo más interesante, bajo mi punto de vista, es la oportunidad.

La forma en que nos movemos por el mundo, girando, avanzando, retrocediendo, a veces conectándonos, otras alistándonos, está guiada por el sistema nervioso autónomo (SNA). Y en cada una de nuestras relaciones el SNA aprende sobre el mundo, no juzga, cada acción es una respuesta. Ves las cosas tal cual vibras, esto nos lo enseña el yoga, y también  la teoría polivagal, y podemos elevar nuestra vibración, esa es la oportunidad.

Tenemos capacidad de decisión (decidir-acción). Buscando el cómo, desde, primero, asumir la responsabilidad, y después el trabajo interno y externo, de cuerpo, mente y emoción, sincronizando la vibración en una vibración armónica, sattvica, observando el proceso, transitando, comprendiendo, para trascender. Es el sendero para poder lograr Estar/ Ser / Permanecer en esta rama ventral. En Yoga.

La vida es el camino. Lo que se nos ofrece es la oportunidad de cambiar, de crecer, de aprender, transitar y trascender, para llegar a Ser.

El final del Yoga, el final de la trascendencia, es tan sólo transitar todo ese camino, cumplimentar todo el aprendizaje, y, en el sendero, sembrar buenas semillas. Ese es el camino a Sat-Chit-Ananda, a Atman, a tu verdadero Ser.

Cristina Aguilera
(Charan Kamal)
@cris_alma_yoga

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